De Nueva Zelanda a Tucumán. Así de simple y sin rodeos. El salteño Juan Iñigo decidió cambiar de camiseta y hacerse cargo de la conducción del plantel superior del hockey femenino de San Martín. El entrenador y también jugador de los "santos" (será refuerzo en la Liga Nacional) prefirió quedarse en el país, seducido por la propuesta que la comisión directiva de la institución de Bolívar y Pellegrini le acercó.
Iñigo residía desde hacía dos años en tierras neocelandesas. Jugando y entrenaba un equipo de mujeres de ese país. Sin embargo, antes de regresar, le llegó este desafío. Casi sin dudarlo, aceptó dirigir a las chicas de Cebil Redondo y se quedó, ya que en esta temporada los objetivos apuntan al torneo Anual y a la Liga Nacional.
Los dirigentes "santos" hicieron un gran esfuerzo para que el salteño se hiciera cargo de la Primera. Iñigo ya se calzó el traje de entrenador y comenzó a trabajar con el plantel. No sé fácil, ya que el salteño le agregó una cuota de sacrificio al asunto. Vendrá a la provincia los martes, entrenará a las chicas y regresará a Salta de inmediato para poder cumplir al día siguiente con su trabajo. Los viernes repetirá fórmula.
- ¿Cómo se sintió en el primer día de entrenamiento?
- Muy cómodo y muy a gusto. Las chicas me lo hicieron sentir así.
- ¿Con qué expectativas llega a San Martín?
- Con las mejores. Es un gran desafío y un honor que se hayan fijado en mí, porque en Tucumán hay entrenadores destacados, no sólo a nivel provincial sino también en el plano nacional. Estoy satisfecho y esperando lo mejor. Me estaba volviendo a Nueva Zelanda cuando los dirigentes me hicieron la propuesta. Es un lindo desafío y por eso decidí quedarme.
- ¿Qué fue lo que más lo sedujo para aceptar la propuesta?
- Primero, porque es San Martín, uno de los mejores del país. Y segundo, porque tiene un muy buen nivel y compite con los mejores de la Argentina en la Liga.
- ¿Qué lo entusiasma más, el torneo tucumano o la Liga?
- Sin descuidar obviamente el Anual, voy a serte sincero: me entusiasma más la Liga.
Así, San Martín encaró la nueva temporada. Con el objetivo de dar batalla en los dos frentes y en todos los torneos que se le crucen en el camino. Para eso vino Iñigo.